Vincent van Gogh es un reconocido pintor del siglo XIX. Su historia trágica, aunque cierta, comenta que se volvió loco en su pobreza. Su arte incomprendido en aquella época, hoy se ve en museos y es objeto de múltiples miradas. Entre delirios y miseria, representaba escenas cotidianas, marcadas por espirales y vibraciones borrosas. Así que un par de botas no esconde significado alguno. Pero nuestra mente, tan complicada, siempre se devana por encontrar respuesta a una simple pregunta: ¿De quién son esas botas?
Es nuestro entendimiento quien, a través de los sentidos, una y otra vez repasa el lienzo, los colores, las formas... buscando pistas mudas: "Son botas negras, destrozadas y de frente a quien las mira" Poco a poco busca en todos sus recovecos e intenta darle un significado definido a su conclusión. Divaga e imagina...
... unas veces a quien recorrió mundo en busca de algo más (sabiduría, conocimientos, aventuras, interés, etc ¿Quién sabe?)
... otras veces a quien marcado por el dolor del trabajo de muchos años, este par de botas es lo único que le queda; que necesita.
Junto a todas las posibilidades, el entendimiento acude al cuadro otra vez en busca de aún más detalles: "Son botas negras, destrozadas y de frente a quien las mira. Pero están bien colocadas" Desde el antiguo comienzo, pero matizado, concreta: "Tuvo que ser una persona tranquila y ordenada. Le gustaba la vida sencilla o era lo único que conocía. Tiene, un mañana al que hacer frente así que están a mano, dispuestas a ser utilizadas en cualquier momento (Son parte de una escena del día a día)"
Aún así, puede que la respuesta sea más simple que todo esto: "Son las botas del propio Van Gogh. Ya que ha dibujado su habitación, pudo haber dibujado sus botas"
Cada uno tendrá pensada su propia respuesta, su propia conclusión. Unos estaremos más a favor que otros de estas o aquellas proposiciones, pero todo razonamiento lógico es válido porque se desconoce totalmente la identidad del individuo al que buscamos. Desconocemos la verdadera respuesta a la pregunta que nos hicimos.
... unas veces a quien recorrió mundo en busca de algo más (sabiduría, conocimientos, aventuras, interés, etc ¿Quién sabe?)
... otras veces a quien marcado por el dolor del trabajo de muchos años, este par de botas es lo único que le queda; que necesita.
Junto a todas las posibilidades, el entendimiento acude al cuadro otra vez en busca de aún más detalles: "Son botas negras, destrozadas y de frente a quien las mira. Pero están bien colocadas" Desde el antiguo comienzo, pero matizado, concreta: "Tuvo que ser una persona tranquila y ordenada. Le gustaba la vida sencilla o era lo único que conocía. Tiene, un mañana al que hacer frente así que están a mano, dispuestas a ser utilizadas en cualquier momento (Son parte de una escena del día a día)"
Aún así, puede que la respuesta sea más simple que todo esto: "Son las botas del propio Van Gogh. Ya que ha dibujado su habitación, pudo haber dibujado sus botas"
Cada uno tendrá pensada su propia respuesta, su propia conclusión. Unos estaremos más a favor que otros de estas o aquellas proposiciones, pero todo razonamiento lógico es válido porque se desconoce totalmente la identidad del individuo al que buscamos. Desconocemos la verdadera respuesta a la pregunta que nos hicimos.





