Porque te lo mereces. Porque, como eres única, te lo has ganado. Así que darte este gusto es lo menos que podías (y pueden) hacer por tí.
No necesitas que te estén diciendo todo el día qué es lo que esperan de tí. Que esto y aquello son importantes para tu fururo, y que eso y lo de más allá lo es para el suyo. Todo eso ya lo sabes más que de sobra. Te lo han repetido tantas veces que, a estas alturas, es imposible que se te olvide. Simplemente lo alejas de tu mente en determinados momentos, coincidiendo generalmente con esos momentos de "Recuerda que..", "Debes estudiar día a día porque...", etc. Pero eso es la rutina de todos los días. Eso ya está más que superado. Tampoco te hacen falta todo eso que te dicen de los novios. Que si esto que si lo otro... (¿y a ellos que más les da?).Yo creo que eres una de las personas más afortunadas por tener a alguien que te quiera tanto. Sé que llevamos trece años juntas y espero que la cifra siga creciendo. Sé que te quiero tanto como una gemela, pero su amor es lo que te hace irradiar esa felicidad que me contagias todos los días. Todas las tonterías que hicimos, hacemos y hareos juntas son parte de las dos. Que yo no puedo ser una persona seria si te tengo al lado porque, recordando todas nuestras locuras, se me escapala risa. Que nuestros míticos ataques de risa los conocen hasta nuestros padres. Que como experiencia de la vida es el mayor recuerdo que tengo, incluso el mejor.
Es decir, lo dicho (valga la redundancia). Hoy te lo mereces. Eres única, por lo que te lo has ganado (a pulso y conciencia). Así que darte este gusto de mencionarte en mis reflexiones es lo menos que puedo (y pueden) hacre por tí.



