Un día de esos en los que estas desolada. Un día de esos en los que te apetece no seguir llamándote ser vivo. Un
día de esos en los que acabaste con lo más preciado del mundo para ti.
Un día de esos en los que ni la sonrisa más profunda y sincera puede
salvarte de las garras de la tristeza.
Había
comenzado la mañana y me disponía a clase, como todos los días.
Empezaba de nuevo la jornada escolar, pero "como siempre" era casi
invisible para el resto de las personas. Las clases pasaban sin remedio
pero a su vez me alegraba de ello, porque pronto podría llegar a casa y
encerrarme en mi habitación.Olvidarme de todo, seguir aguantando el
peso de la vida un día más, pero, pero... ¡¿QUÉ!?
Todo el paisaje que había, todo lo que había sido igual hasta ahora, el muro, d..don..¿Dónde está? Solo se ve... solo hay... nada
es todo nego y vacío, si ni hay suelo o algo por el estilo... Sin
embargo, eso que siento, esa soledad, ese falso recuerdo ¿qué son?¿por
qué los tengo? Solo tenía parte de la respuesta a mi "estancia" en este
lugar; el muro, pero nada más. ¡¡Ah!! Era demasiasdo...
desconcertante... cansino el no eltender... ¡Es que no m encaja en la
cabeza nada de lo ocurrido! (y seguramente nada de lo que vaya a pasar)
Me eche a llorar, todo me sobrepasaba,era como dar vueltas y vueltas sin
una salida. ¡NO puedo más, NO puedo más! Era lo único que se me pasaba
por la cabeza...hasta que esa sensacion que producía en mi "estar
observada"
se presentó en forma de unos preciosos ojos.
se presentó en forma de unos preciosos ojos.
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