Me desperté. Estaba echada al pie
del muro, casi sin fuerzas, y no recordaba nada de lo ocurrido. Me
incorporé todo lo que pude y miré a mi alrededor. La niebla, el suelo,
la enorme roca de detrás y él...¿y él? ¿Dónde estaba
él? Lo único agradable que podía encontrar y que había encontrado ya no
estaba. Al darme cuenta me sentí como si un camión me hubiera pasado por
encima, así que dejé pasar el tiempo. Otra vez la misma situación. La
desesperación era tal que no reaccioné en horas incluso. Era una simple
persona sentada en el suelo y recostada en una pared, vestida entera de
negro...¿De negro? ¿Vestido, medias y zapatos negros? Hasta ahora nunca
me había fijado en qué ropa llevaba. Me quedaba bastante bien, la
verdad, pero tampoco le di más importancia.
Si el pensar, el intentar averiguar, el querer saber por qué me quitaba fuerzas poco a poco, no iba a luchar ya contra ello. Hubiera sido mejor desestir desde el principio y ahorrarme el sufrimiento, pero antes de aprender hay que cometer el error. Me empezó a doler la espalda por la postura tan rara en la que me había quedado, así que eche a andar (otra vez) para despejarme un poco. Un pie, luego el otro, el primer pie, despúes el otro...etc empezaba a estar harta desiempre lo mismo, siempre esperanza y derepente sufrimiento...siempre siempre siempre ! ! !
Si el pensar, el intentar averiguar, el querer saber por qué me quitaba fuerzas poco a poco, no iba a luchar ya contra ello. Hubiera sido mejor desestir desde el principio y ahorrarme el sufrimiento, pero antes de aprender hay que cometer el error. Me empezó a doler la espalda por la postura tan rara en la que me había quedado, así que eche a andar (otra vez) para despejarme un poco. Un pie, luego el otro, el primer pie, despúes el otro...etc empezaba a estar harta desiempre lo mismo, siempre esperanza y derepente sufrimiento...siempre siempre siempre ! ! !
No hay comentarios:
Publicar un comentario